Las biblioteca, espacios de lectura

La farola de la biblioteca Arús 

La farola de la Biblioteca Arús, en el paseo de Sant Joan, 26 es una de las farolas de forja y vidrio más bonitas de la ciudad y es el reclamo de una institución tan poco conocida como importante para Barcelona como es la Biblioteca Arús. En el vestíbulo, una figura de la Libertad preside la escalera de acceso. Ésta fue la primera biblioteca pública de la ciudad, fundada por Rossend Arús y Arderiu, un filántropo y masón comprometido con la promoción de la educación y el acceso universal al conocimiento. Siguiendo su voluntad testamentaria, la biblioteca fue inaugurada el 24 de marzo de 1895, con un fondo inicial de 24.000 volúmenes. La inauguración fue una ceremonia popular en la que participaron más de 150 entidades cívicas, bandas musicales y coros, reflejando la importancia del evento para la ciudad. El edificio que alberga la biblioteca era la antigua residencia de Rossend Arús, lo que le confiere un notable valor histórico y arquitectónico.

“ Siempre imaginé que el paraíso sería algun tipo de biblioteca
Jorge Luis Borges

Como la Biblioteca Arús, las bibliotecas públicas de Barcelona son un pilar fundamental para la democratización del acceso a la cultura, la educación y el conocimiento. Con una red de más de 40 equipamientos distribuidos por toda la ciudad, estas instituciones son un punto de encuentro para personas de todas las edades y procedencias, fomentando la cohesión social y el diálogo cultural. En 2019, las bibliotecas de Barcelona superaron el millón de usuarios inscritos.


La Biblioteca Gabriel García Márquez, inaugurada en 2022 en el barrio de Sant Martí de Provençals, es un ejemplo de arquitectura contemporánea que integra sostenibilidad y diseño innovador. Obra del estudio SUMA Arquitectura, destaca por su fachada ondulante de cerámica blanca, que evoca las páginas de un libro abierto. El edificio prioriza la eficiencia energética con sistemas de ventilación natural e iluminación sostenible, haciéndolo un espacio respetuoso con el medio ambiente. Además cuenta con grandes ventanales que permiten una conexión fluida entre el interior y el exterior. Con más de 4.000 m2, es un icono cultural del distrito, dedicado a promover la lectura y la cultura literaria. Ha sido reconocida como la mejor biblioteca pública del mundo por la Federación Intenacional de Asociaciones e Instituciones Bibliotecarias (IFLA).


Situada en la plaza Lesseps, la Biblioteca Jaume Fuster es una obra del arquitecto Josep Llinàs inaugurada en 2005. Este edificio modernista contemporáneo destaca por su estructura asimétrica y el uso de materiales como el vidrio y el hormigón, que dan una sensación de luminosidad y transparencia. Sus líneas geométricas y el acabado en tonalidades oscuras contrasta con los edificios de alrededor, creando un espacio emblemático en el barrio de Gràcia. La biblioteca tiene grandes ventanales que permiten la conexión visual con el exterior y un espacioso interior, ideal para estudiantes y lectores. Es uno de los mayores centros bibliotecarios de Barcelona y forma parte de la Red de Bibliotecas Municipales. 


La Biblioteca Agustí Centelles situada en el barrio del Eixample, es conocida por su integración arquitectónica en un antiguo edificio industrial. Inaugurada en 2011, el espacio conserva elementos de la fábrica original, como las vigas de hierro y los ladrillos vistos, combinándolos con diseños modernos y luminosos. El interior es amplio y lleno de luz natural gracias a los grandes ventanales que rodean el edificio. Además, la biblioteca está especializada en artes visuales, fotografía y diseño, lo que la convierte en un sitio de referencia para los profesionales creativos. Su arquitectura es un perfecto ejemplo de rehabilitación urbana y reutilización de espacios. 


La Biblioteca Joan Maragall, ubicada en el barrio de Sant Gervasi, destaca por su arquitectura vanguardista y sostenible. Inaugurada en 2014, el edificio combina espacios interiores y exteriores con un diseño que se integra perfectamente en el parque de Vil·la Florida, donde se encuentra ubicada. El uso de materiales sostenibles, la luz natural y los jardines que le rodean hacen que sea un espacio inspirador tanto para leer como para disfrutar del entorno. La biblioteca ofrece también una colección especializada en poesía, un homenaje a Joan Maragall, poeta barcelonés que da nombre al espacio. Es un sitio tranquilo que combina la modernidad con la naturaleza. 


Situada en el recinto del antiguo complejo industrial de Can Miralletes, la Biblioteca El Clot – Josep Benet es un ejemplo de cómo se pueden reconvertir espacios industriales en equipamientos culturales. El edificio combina elementos históricos con diseños modernos, creando un espacio funcional y lleno de historia. La fachada de ladrillo visto, los grandes ventanales y los techos altos dan una sensación de grandiosidad. Esta biblioteca también es un centro cultural activo, con actividades para todos los públicos. La combinación de historia industrial y funcionalidad moderna la convierte en una de las bibliotecas arquitectónicamente más interesantes de Barcelona.


La Biblioteca de Catalunya ocupa el antiguo Hospital de la Santa Creu, un edificio gótico construido entre los siglos XV y XVII. Esta biblioteca es una joya arquitectónica por sus bóvedas góticas, los claustros interiores y los jardines que la rodean. Es un espacio que combina historia y funcionalidad, albergando uno de los fondos bibliográficos más importantes del país. El edificio ha sido restaurado y adaptado para su uso moderno, con zonas de consulta, espacios de archivo y áreas de lectura Además, el contraste entre el pasado medieval y las necesidades contemporáneas hacen de la Biblioteca de Catalunya un lugar único para gozar de la lectura y la investigación.


Biblioteca pública Arús

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