La ciudad de los refugios

Entrada del Refugio 307

Excavado en la montaña de Montjuïc por los propios vecinos del barrio del Poble-sec, el Refugi 307 es uno de los refugios antiaéreos mejor conservados de Cataluña. Construido entre 1937 y 1938, dispone de cerca de cuatrocientos metros de galerías equipadas con bancos, aseos, una enfermería y una fuente. Durante los bombardeos sobre Barcelona por la aviación fascista italiana y alemana, cientos de personas encontraban protección en espacios como éste. Hoy forma parte del Museo de Historia de Barcelona (MUHBA) y permite comprender cómo la población civil se organizó para sobrevivir a los ataques aéreos.

" Los refugios eran como un vientre protector, pero el miedo se infiltraba hasta el alma;
Aprendimos a vivir con el ruido de la destrucción
como banda sonora de nuestra juventud
— Antoni Tàpies

Refugis antiaeris de Barcelona | Ana Sánchez
Refugios antiaéreos de Barcelona | Ana Sánchez

La Guerra Civil convirtió a Barcelona en una de las primeras grandes ciudades europeas sometidas a bombardeos aéreos sistemáticos contra la población civil. Entre 1937 y 1939, la aviación fascista italiana, afincada en Mallorca, y la Legión Cóndor alemana atacaron repetidamente la ciudad, provocando miles de víctimas y una gran destrucción. Ante esta nueva forma de guerra, la Junta de Defensa Pasiva de Cataluña, el Ayuntamiento de Barcelona y, sobre todo, los propios vecinos impulsaron la construcción de una extensa red de refugios antiaéreos. Excavados bajo calles, plazas, fábricas, escuelas y edificios públicos, estos espacios protegían a la población durante las alarmas. Muchos fueron construidos de forma comunitaria, con el trabajo voluntario de los habitantes de los barrios, que excavaban galerías, instalaban bancos, servicios sanitarios, depósitos de agua y sistemas de ventilación. Al finalizar la guerra, Barcelona disponía de más de 1.300 refugios antiaéreos, una auténtica ciudad subterránea que permitió salvar miles de vidas. 

" Barcelona disponía de más de 1.300 refugios antiaéreos
que salvaron miles de vidas
— Ayuntamiento de Barcelona

Con la victoria franquista, muchos refugios quedaron abandonados, reaprovechados como almacenes o tapiados, mientras que otros se adaptaron durante los primeros años de la posguerra, ante el temor a un nuevo conflicto internacional. Sea como fuere, durante décadas permanecieron prácticamente olvidados bajo la ciudad, hasta que las investigaciones arqueológicas recientes y la recuperación de la memoria democrática pusieron en valor ese patrimonio excepcional.

el Refugi 307

Desde finales del siglo XX, Barcelona ha impulsado la recuperación de los refugios antiaéreos como parte del patrimonio histórico y de la memoria democrática de la ciudad. Actualmente, sólo una pequeña parte es visitable, entre los que destaca el Refugio 307, el mejor conservado. La investigación arqueológica sigue localizando nuevas galerías y permite reconstruir la gran red subterránea que protegió a la población durante los bombardeos de la Guerra Civil. Su recuperación permite preservar este patrimonio y, a su vez, explicar las condiciones de vida durante los bombardeos y reflexionar sobre las consecuencias de la guerra, la paz, la democracia y los derechos humanos.

La Ciutat dels Refugis es un proyecto del Servicio de Arqueología de Barcelona que recoge más de quince años de investigación sobre los refugios antiaéreos de la ciudad. A través de una web interactiva, ofrece un catálogo con más de 1.361 refugios geolocalizados, acompañados de documentación histórica, fotografías, planos, testimonios y recursos audiovisuales. El proyecto permite conocer quién los construyó, cómo funcionaban y qué papel desempeñaron durante la Guerra Civil, y facilita el acceso a un patrimonio subterráneo que, en gran parte, todavía permanece oculto bajo la ciudad actual.

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